Reputación digital
Lo que se dice de tu marca en internet vende —o frena— por ti. Te ayudamos a saber qué imagen proyectas, a mejorarla con método y a responder con criterio cuando algo se tuerce.
Qué aportamos
Escucha activa
Monitorizamos menciones, reseñas y resultados de búsqueda de tu marca para que nada importante te pille por sorpresa.
Medición clara
Convertimos el ruido en indicadores: volumen, sentimiento y evolución. Sabes de dónde partes y cuánto mejoras.
Gestión de reseñas
Definimos cómo responder a las opiniones —buenas y malas— e impulsamos la voz de tus clientes satisfechos.
Respuesta ante crisis
Preparamos protocolos y te acompañamos si surge una crisis, para reaccionar con rapidez y sin perder el tono.
Pensado para ti si…
- Tu negocio depende de las reseñas (hostelería, comercio, servicios) y quieres gestionarlas con método.
- Al buscar tu marca en Google aparece algo que no representa lo que eres.
- Has tenido —o temes— una crisis de reputación y quieres estar preparado.
- Quieres convertir la satisfacción de tus clientes en una ventaja visible online.
Dudas habituales sobre reputación digital
¿Qué es la reputación digital y por qué me afecta?
Es la imagen que proyecta tu marca en internet: lo que aparece al buscarte, las reseñas de tus clientes, lo que se dice de ti en redes y foros. Hoy es muchas veces el primer contacto de un cliente con tu empresa, y condiciona su decisión de compra.
¿Cómo se mide?
Combinamos escucha activa (monitorización de menciones y reseñas), análisis del sentimiento de lo que se publica y seguimiento de los resultados de búsqueda de tu marca. Con eso construimos una foto clara del punto de partida y la evolución.
¿Se pueden borrar las reseñas o los comentarios negativos?
Como norma general no, y prometer lo contrario es un mal síntoma. Lo que sí hacemos es gestionarlos: responder con criterio, aprender de la crítica, impulsar las opiniones de clientes satisfechos y reforzar el contenido positivo para que pese más.
¿Y si tengo una crisis de reputación?
Te ayudamos a reaccionar con cabeza: valorar el alcance real, definir el mensaje, ordenar las respuestas y acompañarte hasta que la situación se normaliza. Mejor con un protocolo preparado de antemano que improvisando.
¿Hablamos de tu empresa?
Cuéntanos tu situación y te diremos cómo podemos ayudarte, sin compromiso.
Contactar